| Preparación de sustratos y tierras |
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Preparación de la huerta o jardínUbicación:Orientada hacia el sur, en un espacio o área bien ventilada y a pleno sol, que no reciba la sombra de árboles ni de casas en la medida de lo posible. Que el suelo sea bueno, lo más plano posible y exista disponibilidad de abundante agua para riego.Diseño:Elegido el lugar donde se tendrá la huerta o el jardín, es aconsejable hacer previamente un diseño en papel, definiendo las distintas zonas de cultivo, los senderos, las zonas de plantas ácida,… Si el jardín va a ser permanente, los bordes pueden ser hechos elevados sobre el nivel del terreno con materiales de construcción (ladrillo, piedras, hormigón, etc.) preparando igualmente el sistema de riego ubicado anteriormente en el plano las cañerías principales y secundarias de manera tal que se cubra toda la superficie del jardín.En el caso de realizar un huerto, la protección es fundamental y se debe construir una cerca perimetral con una puerta de acceso suficientemente amplia como para pasar una carretilla. El cerco debe ser lo suficientemente alto y fuerte como para evitar la entrada de animales, pero debe dejar pasar el aire y la luz (alambre tejido, reja, etc.). Para evitar la invasión de malezas rastreras circundantes, conviene que tenga, en todo su perímetro, una barrera que sobresalga 15 o 20 cm., la que puede hacerse enterrando parcialmente ladrillos, tejas, baldosas, etc.
Preparación del suelo:Desmalezar y eliminar piedras y basuras. Si está muy seco regar abundantemente y dejar orear 1 o 2 días. La parte más rica del suelo es la superficial (los primeros 20 o 30 cm.), por lo que no es conveniente realizar el clásico punteo dando vuelta la tierra. Proceder así:
Abonos:Ver indicaciones en los embalajes de los productos Vitaterra.Recomendaciones de Riego:Preferentemente regar con agua sin cloro (es mejor usar la del tanque, tiene menos).No regar con aguas de mucha salinidad (las sales quedan en el suelo y lo pueden saturar!). Programar el riego para cuando cae el sol o antes que salga. Regar preferentemente el suelo (a algunas plantas les perjudica que se moje su follaje). En macetas regar con cuidado evitando que se lave el suelo (se pierden nutrientes); hacerlo de a poco y suavemente hasta que comience el goteo. Evitar anegamiento o desecamiento pronunciado del suelo. Si ello ocurre, regando normalmente, mejorarlo. No todas las plantas requieren un riego diario. Si riega indiscriminadamente todas, todos los días algunas enfermarán.
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